Margins · Bible Study Journal

Proverbs capítulo 25: Reina-Valera 1909

Old Testament · Reina-Valera 1909

Texto del capítulo — Reina-Valera 1909

1 TAMBIÉN estos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezechîas, rey de Judá.

2 Gloria de Dios es encubrir la palabra; mas honra del rey es escudriñar la palabra.

3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, y para el corazón de los reyes, no hay investigación.

4 Quita las escorias de la plata, y saldrá vaso al fundidor.

5 Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia.

6 No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes:

7 Porque mejor es que se te diga, Sube acá, que no que seas humillado delante del príncipe que miraron tus ojos.

8 No salgas á pleito presto, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya dejado confuso.

9 Trata tu causa con tu compañero y no descubras el secreto á otro.

10 No sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse.

11 Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene.

12 Como* zarcillo de oro y joyel de oro fino, es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.

13 Como frío de nieve en tiempo de la siega, así es* el mensajero fiel á los que lo envían: pues al alma de su señor da refrigerio.

14 Como* nubes y vientos sin lluvia, así es* el hombre que se jacta de vana liberalidad.

15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe; y la lengua blanda quebranta los huesos.

16 ¿Hallaste la miel? come lo que te basta; no sea que te hartes de ella, y la vomites.

17 Detén tu pie de la casa de tu vecino, porque harto de ti no te aborrezca.

18 Martillo y cuchillo y saeta aguda, es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.

19 Diente quebrado y pie resbalador, es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia.

20 El que canta canciones al corazón afligido, es como* el que quita la ropa en tiempo de frío, ó el que sobre el jabón echa* vinagre.

21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan; y si tuviere sed, dale de beber agua:

22 Porque ascuas allegas sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.

23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora.

24 Mejor es estar en un rincón de casa, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa.

25 Como* el agua fría al alma sedienta, así son las buenas nuevas de lejanas tierras.

26 Como* fuente turbia y manantial corrompido, es* el justo que cae delante del impío.

27 Comer mucha miel no es bueno: ni el buscar la propia gloria es gloria.

28 Como* ciudad derribada y sin muro, es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.

Acerca de esta edición

Santa Biblia — Reina-Valera 1909, dominio público.